GROMING: COMUNICAR PARA PREVENIR

El entorno altamente conectado e
interactivo en que crecen los niños de hoy trae oportunidades pero
también riesgos que es necesario prevenir.

Los niños de hoy crecen en un entorno muy diferente al de
generaciones anteriores. Los celulares se han popularizado; el acceso a
internet no se restringe al uso de un gran computador de escritorio que
compite en tamaño con el de televisor de la casa. Ahora toda clase de
dispositivos minúsculos pueden facilitar la navegación, hasta las
aspiradoras se conectan a internet y esta conexión no necesita de un
cable, sino que ocurre de manera inalámbrica. Por si fuera poco, las
llamadas telefónicas son gratuitas si existe una red WiFi y los mensajes
instantáneos también. Las redes sociales tienen aplicaciones que pueden
gritarle al mundo entero dónde están los usuarios en tiempo real. 


El último estudio Índice Generación Digital (IGD), realizado por VTR en conjunto con Adimark GFK y educarchile
en 2011, señalaba que el 96% de los niños tiene  acceso a la web desde
algún lugar y el 85% se considera experto en internet. Ante la misma
pregunta, solo el 31% de los padres se declara experto; la brecha del
54% que existe entre ambas generaciones es la que facilita los eventos
de grooming, o ciberacoso sexual infantil. En resumen, podemos decir que
la pedofilia no es un invento de las
nuevas tecnologías; estas últimas se limitan a exponer de otra manera
conductas delictivas preexistentes. 

El Ministerio de Educación e InternetSegura han lanzado una campaña a través de las redes sociales para sensibilizarnos al respecto:


 

Grooming es un término anglosajón para referirse a las
situaciones de abuso sexual de niños por parte de adultos a través de
internet, usando los chats y las webcams. Estas siempre reproducen un
patrón similar en cualquier parte del mundo. En una primera instancia,
el abusador contacta al niño o niña en salas de chat o redes sociales,
muchas veces haciéndose pasar por otro niño. A continuación busca
hacerse su amigo y crear lazos de confianza, a fin de obtener toda la
información posible sobre sus hábitos, cuentas en redes sociales y
nuevas variantes de contacto posibles. Progresivamente trata de
disminuir las inhibiciones del niño o niña, a veces mostrándole imágenes
de contenido pornográfico, hasta lograr que el o la menor se desnude
frente a la webcam o le envíe fotografías de tipo sexual. Finalmente
comienza el chantaje; el abusador amenaza con hacer públicas las
fotografías si el niño no accede a enviarle más, y en ocasiones busca
concertar una reunión para abusar sexualmente de él o ella.


Los niños más pequeños acceden a internet buscando juegos, programas
de televisión o apoyo para sus tareas escolares. Esto hace posible que,
según el último estudio de 2011 Eu Kids Online, el 29% de los menores
haya sido contactado por extraños en la web. Otros estudios realizados
por la organización Consultora Divergente afirman que el 50% de los
escolares chilenos declara haber chateado con desconocidos mientras que
un 14,5% ha concertado una cita virtual con un desconocido.


De aquí que el trabajo pedagógico para garantizar una navegación
segura deba concentrarse, para las edades tempranas, en fortalecer el
autocuidado de los niños frente a posibles eventos de grooming, o
acercamiento de adultos.


El grooming puede producirse incluso cuando los padres están en la
casa, ya que estos pueden no prestar atención a todo lo que está
haciendo el niño en el computador. Por eso se recomienda restringir el
uso de cámaras web por parte de los niños, enseñarles a no aceptar
amigos en el chat que no conozcan, y no usar apodos que den pistas sobre
su edad. Se recomienda asimismo prestar atención a eventuales cambios
en la conducta de los niños, como irritabilidad o melancolía, que puedan
explicarse por la intimidación de terceros.

El caso de Amanda Todd

Luego de su suicidio a los 15 años, Amanda se convirtió
en un caso emblemático de grooming. Había accedido a enviar una imagen
suya con el torso desnudo a un acosador, que luego de amenazarla,
distribuyó la imagen entre sus redes más cercanas por internet. Eso
había sucedido tres años antes, cuando la joven canadiense cursaba el
8°año de escolaridad y tenía 12 años de edad. Antes de morir, dejó un
video en youtube que sigue siendo el vivo testimonio de las
consecuencias trágicas que pueden traer estos delitos.


Las recomendaciones del SENAME para madres y padres:

  • Explica a los niños y niñas los riesgos que supone Internet, con
    hincapié en la importancia de no revelar datos personales a
    desconocidos y de no enviar fotos ni videos a desconocidos.
  • Aprende a manejar y usar las nuevas tecnologías para saber en
    qué actividades se encuentran los niños y niñas y a qué peligros se
    enfrentan.
  • Coloca el PC en lugares de tránsito o visible y evitar que chateen a puerta cerrada.
  • Evita que chateen desde las 22 horas en adelante, ya que a
    partir de esta hora se incrementa el número de usuarios y potencialmente
    aumenta el riesgo.
  • Instala antivirus y programas de navegación segura en los computadores que usen sus hijos e hijas.
  • Pregunta permanentemente sobre las páginas que visitan, con quién hablan y sobre qué temas.
  • No instales una cámara web en el computador y si decides hacerlo, restringe su uso con una clave de seguridad.
  • Si crees que un niño o niña está siendo víctima de acoso a
    través de Internet habla con él o ella, sin retarlo, dándole la
    confianza necesaria para conocer la situación.
  • Contacta con la policía y con organizaciones de protección de niños, niñas y adolescentes.
  • Conversa con sus hijos acerca de sexualidad saludable y refuerza
    en ellos la idea de que te informen sobre contenidos que le sean
    desagradables o le han incomodado.

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